Sergio S3L

lunes, 4 de noviembre de 2013

Cronica de un fracaso: Bluetrail 2013

Lo se, lo se...... Llevo sin escribir aquí demasiado tiempo, y esa no es la manera de crear continuidad, pero por una cosa o por la otra siempre me distraigo y termino dejando el ordenador para otro momento.

Pero a lo que vamos.

Uno de los objetivos de esta temporada, en principio de los principales, paso a ser un paseo por haberme dejado convencer de hacer un triatlón, con la promesa de ir todos juntos (el grupo con el que entreno en bici normalmente), pero tenia pagada la Bluetrail 2013 desde mayo, 51 km, y pensé que podía con todo. Primer error dejarme convencer de hacer una prueba que no había planeado. Segundo error, menospreciar una trail de mas de 50 km, y como dicen, la montaña pone a cada cual en su sitio, y el mío, estaba en casa.

Pues nada, 19 de octubre Bluetrail y, mi primer medio IM a la vista el 2 de noviembre. Quede con Alberto (mi entrenador) que la trail iba a ser simplemente ir y terminar, no forzar y quitarme la espinita que tenia del año anterior no haber terminado (nos pararon, a mi sobre el km 30-32 por un desgraciado accidente).

Llega el 19 de octubre, con mi vecino Juan Pedro, a las 6:20 am a coger la guagua que nos llevara a la salida en Vilaflor (el pueblo mas alto de España, creo). Risas, nervios, frío y comentarios de todos los que andábamos por ahí. La verdad que iba no muy nervioso, confiado, aunque algo preocupado por no pasarme, regular y todo eso. Tenia que hacer los primeros 13 km en menos de 3h para pasar el corte, pero con mas de 1000m de desnivel. Eso era un gran problema, y no se lo había dicho  a Alberto.

Así que ya en la salida, comienzan a revisar material, etc, y antes de dar la salida....."un minuto de silencio por el compañero que perdimos el año pasado...." se que seria con buena intención, pero el mal rollo general que se monto....no se si valió la pena.

Pulsometro en mano 95 ppm, todo bien, empiezan la cuenta atrás y con cada numero me subian 5 ppm, de verdad!!!! y claro 95, 100, 105, 110, 115.....imaginaos como salí....

SALIDA:  salgo de los últimos con mi vecino, hablando, riéndonos y hablando lo que no habíamos hablado nunca, lo que corrí con el valió la pena solo por conocernos un poco mas, la verdad. Acordamos ir juntos a ritmo, conservando, y cuando llegáramos a Las Siete Cañadas (aprox km 13) ya veríamos si podíamos trotar el largo llano. Van pasando los primeros kms, estableciendo ritmos y demás, y en el primer avituallamiento encontramos al primo de Juan Pedro. Preparado y fuerte, se retiraba por molestias estomacales. La punzada que me dio, no me dijo nada bueno, pero nada, apretar y seguir. Hasta ahora, iba tirando mas o menos, la verdad que entretenido con las conversaciones con Juan Pedro, pero no bajaba de 190 ppm en ningún momento, algo no iba bien!!!
Decido que nada, que forzamos y a ver que pasa, seguimos a ritmo, llegando al paisaje lunar, que no es nada del otro mundo, pero las vistas son impresionantes, ya dejamos la sombra de los arboles y afrontábamos unas subidas de muy señor mío, rectas de picón, donde no quedaba otra que apretar los dientes y sobrevivir, básicamente. Aquí ya, no voy, las piernas no responden como quiero, las ppm andan sobre 195 casi fijo, y casi veo a Alberto diciéndome que lo estoy haciendo mal. Le digo a Juan Pedro que tire, que ya intentare cogerlo si me mejoro, pero que haga su carrera que algo no va bien.
Aflojo un poco, y sigo subiendo, atento a los tiempos para pasar el corte. Pero cuando ya terminamos de subir el Filo y enfocamos a Guajara, el ultimo tramo para llegar a las 7 Cañadas, que empieza a picar hacia abajo (lo que mas me gusta, bajar) me lanzo, previo comer y beber sabiendo que luego hay avituallamiento, a tumba abierta, y mi sorpresa, tirones en el gemelo izquierdo, que no me dejan trotar. camino un poco aprovechando el terreno favorable, mas agua e isotonica, pensando que como llevo mucho al sol, podía ser eso. Pero no, cuando bajo la degollada de Guajara, mas tirones, planta del pie Izqdo, gemelos y ahora también abductores y los cuadriceps. Algo va mal, muy mal.

Primer avituallamiento en el que paro, km 13, pasado el corte pero no puedo correr. Como, bebo, recargo y me echo a caminar. Por delante unos 12 km de falso llano, largos y tediosos. No puedo correr, así que camino rápido, música y decido comer y beber para ver si lo que estoy es mal alimentado o deshidratado. A mi ritmo de caminar rápido, voy adelantando gente poco a poco, y esto me da algunos ánimos, pero cada vez que intento correr, calambres fuertes me hacen parar. Asi que llego al km 26 al Portillo, punto donde ya podia verme con mi familia. Les comento que voy mal, que estoy pasandolo mal, pero que voy a intentar seguir. Como y bebo. Hay un Fisio muy atareado, al que intento acercarme y que me estire un poco las piernas, pero va de aquí para allá y yo no tengo espíritu, si paro mucho, me quedo y abandono seguro. Estiro medio como puedo, calcetines nuevos y sigo. Debería haber esperado al Fisio, y si no, haber parado aquí, creo. Pero soy cabezón....

Por delante 14 km, una subida dura dura, y luego todo bajar....pan comido..... NO.
La subida como puedo, me anima ver a gente delante, por lo que intento no pararme mucho, para, por lo menos, ir acompañado, y menos mal, porque alcanzo a dos chicos, y comenzamos la bajada juntos, quedándonos al final solo 2. Y gracias a Joan, que bajamos el maldito cortafuegos, caminando, y luego la bajada del asomadero, terrible, ya que los dos ibamos tocados.
Ya en los últimos kms del asomadero, que casi no podía ni caminar, decidí que paraba, que estaba poniendo en riesgo el ir a Lanzarote, y que para ir caminando y sufriendo, no valia la pena seguir.
Pare en km 40. "Solo" quedaban 10 mas, pero bastante duros.

No penseis que fue fácil. Nunca abandono. NUNCA. Hasta ese día. Termine una maratón de montaña con un esguince (que me hice en el km 8!!!), y he sido ultimo en una vertical después de vomitarme 2 veces. Pero creo que hice bien. Analizando ahora, creo que fue la decisión mas inteligente. Dolorosa, pero inteligente. Quede destrozado ,tarde mas de 3 días en caminar normal, pero tocado también de cabeza, que siempre he presumido de ser mi mayor fortaleza. Lección de humildad, en forma de bofetada bestial en todos los morros. "Pa que aprendas, chaval"

Como de todo se aprende, hasta de un buen palo se sacan cosas buenas y malas, y espero que me sirva.

Así que, al fin y al cabo, quizás no es la crónica de un fracaso, sino la crónica de una lección, para aprender, pensar y organizarme mejor. Para respetar las distancias, y centrarme en solo un objetivo por vez.


0 comentarios:

Publicar un comentario